Ane Elexpuru, leona desde la cuna: “Mi sueño era jugar en el Athletic”

La lateral del Athletic Club relata en una entrevista a Liga F su amor por el conjunto vasco. Una pasión que le transmitieron su aita y su aitite. Nació cinco días después de que el Athletic femenino ganara su primera Liga, y ya suma 102 partidos con el equipo de su vida. Este domingo jugará en San Mamés.

26 MAR 2026

Pocas futbolistas sienten más a su club como Ane Elexpuru (Bilbao, 2 de mayo de 2003) quiere al Athletic Club. “Cuando nací mis padres me regalaron el león del Athletic con la camiseta, y también tenía una bufanda”, comienza la lateral del conjunto vasco, leona desde la cuna. La bilbaína dio sus primeras patadas a un balón en el patio de su colegio con sus amigos. “El club de allí es el Loiola Idautxu, y en tercero de Primaria empecé con ellos. Estuve seis años jugando con chicos”, destaca la zaguera, que era la única chica de su curso. Aunque para ella “eso no era ningún inconveniente. Yo siempre me he sentido una más, y el ser la única chica no era ningún problema porque unos cursos más arriba estaba otra chica, Andrea Sierra, que también ha jugado en el Athletic, y la tenía de referente. Los chicos me han hecho sentir como una más y estuve súper a gusto”. 

Precisamente, Andrea Sierra fue el primer espejo en el que Ane Elexpuru se miró para darse cuenta de que podía ser futbolista. “Ella entró en el Athletic antes que yo, y era la referencia que yo tenía de haber pasado de jugar en el patio del colegio a hacerlo en Lezama”, desvela. También tenía referentes en el fútbol masculino. “A mí me gustaba mucho Ander Herrera. Era un jugador con mucha calidad, y aunque yo no jugaba en su posición, siempre me ha encantado. También he crecido viendo a Aduriz y a De Marcos, que también son leyendas del Athletic”, afirma la lateral del conjunto vasco, que nació justo cuando el Athletic femenino ganó su primera Liga. “Cinco días antes de que yo naciera, el Athletic ganó la Liga. Mi madre ya había salido de cuentas. No estuve presente, pero estuve en San Mamés porque mi madre estuvo viendo el partido”, recuerda la bilbaína.


Desde la tripa de su ama, y durante toda su infancia, Ane ya empezó a fijarse en las jugadoras de las leonas. “Eli Ibarra, Tzibi, Nekane, Iraia Iturregi, que también fue mi entrenadora, y yo venía aquí cada domingo a verlas jugar. Veía lejos el poder jugar con ellas, que me entrenasen incluso, pero al final, se ha cumplido”, contesta orgullosa. Su aita también le ha transmitido la pasión por el Athletic. “Él siempre ha sido socio, desde muy chiquitín, y cuando se libraba el carné de algún amigo, siempre me preguntaba y yo decía que sí. Es el que me ha enseñado el viejo San Mamés”, declara la de Bilbao, que también se emociona al hablar de su aitite. “Él también era socio, y cuando falleció me cedió el carné”. Tras pasar en el Loiola Idautxu, empezó a jugar con chicas en el Bizkerre, aunque ya con la vista puesto en llevar algún día la camiseta del equipo de su vida. 

“Estuve un día a la semana entrenando con el Bizkerre y dos con el Athletic B en Lezama. Ya iba entrando, y al final de temporada mi padre me comunicó que entraba al año siguiente en Lezama”, responde sobre la cantera del club bilbaíno, a la que se incorporó definitivamente en 2018, y donde fue quemando etapas, a la vez que fue retrasando su posición. “Siempre he sido una futbolista que he jugado de extremo o de delantera, y por lesión de alguna compañera empecé a jugar de lateral y también de carrilera. Estoy muy cómoda porque tengo toda la banda para mí”, afirma la defensa, que nunca se quita su ya característica cinta roja. “La equipación del Loiola Indautxu era roja y la cinta fue roja, y ahora también me viene muy bien”, contesta entre risas. En 2022 se convirtió en campeona de Europa Sub19 y del mundo Sub20 con la Selección española.

Un año que nunca olvidará. “Tengo muy buenos recuerdos porque jugué bastante. Fue muy intenso, pero fue el mejor año de mi vida futbolísticamente”, expresa la zaguera, que también estudia Educación Primaria. “Es cuestión de organizarte y de comentar la situación con los profesores. Tienes que tener paciencia porque no tienes una vida normal, pero es muy importante tener estudios y aquí la mayoría estudiamos”, declara. Además, lo hace con la beca de Liga F. “Que nos den esta ayuda para poder compaginar las dos cosas nos viene muy bien y es un apoyo para que sigamos estudiando”, confiesa la lateral, que tiene muy claro el consejo que darles a las futbolistas más jóvenes. “Tener estudios es primordial. El fútbol está muy bien, pero llega un punto en el que se te acaba porque no puedes estar jugando toda la vida y tienes que tener algo más”, añade. 


A pesar de tener solo 22 años, ya suma cinco temporadas en el primer equipo del Athletic Club en Liga F Moeve. “Poco a poco vamos dando pasos hacia delante. Queda aún camino por recorrer, pero ya solo hay que ver que todos los partidos se juegan en hierba natural, que eso hace unos años era impensable, y poco a poco seguiremos dando pasos para que esta liga siga creciendo mucho más”, afirma sobre el crecimiento de la competición. Una mejora que se muestra en que las futbolistas tienen cada vez mayor visibilidad. “Yo nunca me había imaginado salir en un cromo. Siempre con mi hermano he hecho colecciones de los chicos porque en aquel entonces no había de chicas. Y, desde que sacaron la colección las estoy haciendo y cambiamos muchos cromos en el vestuario”, contesta la bilbaína, que se siente una referente para el resto de canteranas.

“Cuando hacía la colección de chicos los tenía como referentes, y ahora las niñas pueden tener también femenino. Sabemos que somos modelos a seguir, e intentamos ser cercanas con ellas”, afirma una futbolista que empezó jugando al fútbol con chicos en el patio de su colegio y que ya suma 102 partidos oficiales con la camiseta del primer equipo vasco. “Nunca me imaginé superar los cien partidos. Para mí es un privilegio y ojalá puedan ser muchos más”, destaca Ane Elexpuru, que sueña con “llegar a ganar un título con el Athletic”, aunque ella ya ha conseguido jugar con el equipo de su vida. “Para una bilbaína el sueño es siempre poder jugar en el Athletic”. Este domingo volverá a disputar un partido en San Mamés, el estadio donde vio la primera liga del Athletic femenino desde la tripa de su ama, y donde iba a ver al equipo masculino acompañada de su aita.